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Congresos Forestales Mundiales El Primer Congreso Mundial de Silvicultura fue celebrado en Roma en 1926, el Segundo en Budapest en 1936, y el Tercero proyectado con el Gobierno de Finlandia para 1940, con Helsinki como su sede. Sobrevino, sin embargo, la guerra, y resultó necesario postergar el tercer congreso. Al término de la II Guerra Mundial el estudio de la silvicultura se reanudó y el Gobierno de Finlandia, nuevamente, reiteró su hospitalidad para una reunión de los silvicultores del mundo. La Conferencia Anual de la FAO, en sesión celebrada en Ginebra en 1947, aceptó la propuesta de Finlandia para que Helsinki sirviera como sede del Tercer Congreso Mundial de Silvicultura. El Profesor Saari fue el Presidente de la Comisión Organizadora del Congreso y, el Sr. Leppo, su Secretario General. Una resolución importante de este Congreso fue la de encargar a la FAO la preparación de un diccionario forestal, en los idiomas más importantes del mundo, el que debería también dar una definición precisa de los términos usados en la silvicultura y de las frases más importantes del vocabulario del silvicultor. Los temas principales cubiertos por el Tercer Congreso fueron:
Cuarto Congreso Forestal Mundial, celebrado en Dehra Dun, India, del 11 al 22 de Diciembre de 1954 El objetivo del Congreso era determinar el “Papel e importancia de las zonas arboladas en la economía agraria general y en el desarrollo económico de los países”, a la luz de los progresos alcanzados por el conocimiento de los recursos forestales, la silvicultura y la ordenación, así como por las técnicas de extracción y aprovechamiento de los productos forestales. Los principales temas analizados fueron:
Quinto Congreso Forestal Mundial, realizado en Seattle, Estados Unidos de América en 1960. El tema central del Congreso fue “El uso múltiple de los bosques y de las tierras asociadas”. Entendiéndose por uso múltiple el manejo del bosque de manera tal que, mientras se conserva el recurso tierra, se mantendrá una alta productividad en los cinco principales usos de ésta, madera, agua, forraje, recreación y vida silvestre, en beneficio del mayor número de gente posible y por largo tiempo. Los principales temas discutidos fueron:
El Congreso señaló que el concepto de uso múltiple representaba un nuevo desafío y una oportunidad para los forestales del mundo, dada la prospectiva de nuevos servicios para el bienestar de la humanidad; reiteró que éste concepto no era la panacea para resolver todos los problemas que presenta la ordenación forestal, ya que, frecuentemente, uno de los usos es el dominante y los otros usos potenciales no deberían perjudicarlo. Además, advirtió que podrían existir desventajas en el uso múltiple cuando éste es aplicado de forma inapropiada, sin embargo, éste debe reconocerse como un objetivo importante en las políticas forestales. Participaron en el Congreso 1.970 personas, representando 65 países. Realizado en Madrid, España en Junio de 1966. El tema central del Congreso fue “El papel del bosque en la evolución de la economía mundial”, para el cual sirvió como documento de referencia el estudio FAO titulado La madera: tendencias y perspectivas mundiales. La atención de los miembros del Congreso se centró en la forma de hacer frente a la creciente demanda mundial de madera como materia prima, en la cantidad de madera disponible y en su utilización. Los temas principales discutidos en el Congreso fueron:
El Congreso llamó a los gobiernos que reciben apoyo de fuentes externas a crear, mediante esfuerzos propios, las condiciones necesarias para aprovechar lo mejor posible esa asistencia técnica, a la vez que esperaba que este tipo de asistencia pudiese continuar y expandirse. Participaron en el Congreso 2.700 personas, procedentes de 93 países. Séptimo Congreso Forestal Mundial, realizado en Buenos Aires, Argentina, del 4 al 18 de octubre de 1972. El tema elegido fue: “El bosque y el desarrollo socioeconómico”. El congreso examinó diversos desafíos de la época. Entre éstos, cómo acelerar el progreso económico y social, manteniendo o mejorando el medio, reconociendo la necesidad de elevar los niveles de vida de la población. Cabe señalar que este Congreso se realizó en el mismo año en que se había celebrado la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, en Estocolmo, por lo que se reconoció que ésta influiría en la evolución de la silvicultura mundial en los años a seguir, en vista de que la mayoría de las políticas forestales vigentes no concordaban con los nuevos conocimientos, preocupaciones y aspiraciones económicas, sociales y ambientales reconocidos por dicha Conferencia. El Congreso estimó que, independientemente de los objetivos políticos, formas de organización económica y sistemas de tenencia de las tierras forestales, era responsabilidad de los gobiernos planificar la afluencia continua de los bienes y servicios productivos, protectores y sociales de los bosques, garantizando que la producción física y los beneficios ambientales de los bosques se colocaran a la disposición del bienestar general de sus pueblos. La fase central del Congreso se dedicó a debates técnicos sobre toda la amplia gama de los intereses profesionales de los participantes. Los temas tratados fueron los siguientes:
El Congreso acogió a representantes de más de 80 países, gracias, en parte, a que se concedieron becas por parte de diversos organismos internacionales de asistencia técnica, así como del país hospedante. Fueron designados co-presidentes del Congreso los directores de los organismos forestales de los países vecinos a la Argentina a los que se hicieron viajes de estudio: Brasil, Chile y Uruguay. Octavo Congreso Forestal Mundial, celebrado en Yakarta, Indonesia, del 16 al 28 de octubre de 1978 El lema del Congreso fue “El bosque al servicio de la colectividad”, examinándose de qué manera la actividad forestal podía servir mejor a los seres humanos, individual y colectivamente. Los temas principales analizados en el Congreso estuvieron orientados a:
Participaron en el Congreso unas 2.000 personas, representando a 100 países y 17 organismos internacionales. Celebrado en Ciudad de México, D.F, México del 1 al 10 de julio de 1985 El lema del Congreso fue “Los recursos forestales en el desarrollo integral de la sociedad”. En las tres comisiones técnicas en que se dividió el Congreso, se discutieron 20 temas específicos, con la presentación de 22 documentos básicos y 160 especiales. Entre la larga lista de temas analizados pueden destacarse:
Además, se celebraron una serie de reuniones satélite, como:
Concurrieron al Congreso 2.210 participantes, procedentes de 105 países, además de representantes de numerosos organismos, instituciones y asociaciones de carácter nacional o internacional, conformados por profesionales, científicos, educadores, estudiantes, políticos, industriales, trabajadores, líderes, banqueros y personas particulares. Décimo Congreso Forestal Mundial, celebrado en París, Francia, del 17 al 26 de septiembre de 1991. El lema del Congreso fue “El bosque, patrimonio del futuro”. Los participantes trataron más de cien temas que abarcaron todos los aspectos de la conservación, ordenación y uso de los bosques, entre los cuales estuvieron:
Concurrieron al Congreso más de 2 500 personas de más de 136 países. La Declaración de París llamaba: a comprometerse en la restauración de la cubierta vegetal del planeta mediante la forestación, la reforestación y la gestión sostenida de las funciones múltiples de los árboles y de los bosques; a seguir la evolución, a nivel nacional e internacional, del patrimonio forestal, a partir de la “evaluación de los recursos forestales mundiales en 1990”; a limitar las emisiones de agentes contaminantes responsables del decaimiento de los bosques; a contener las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero, incluso las de origen energético; a adaptar mecanismos económicos y financieros al enfoque de largo plazo requerido para el ordenamiento del bosque; a incrementar la financiación nacional e internacional en beneficio de los países en desarrollo; a obrar por el desarrollo armonioso del comercio internacional de los productos forestales, prohibiendo toda restricción unilateral y a promover el uso de dichos productos; a desarrollar la cooperación a nivel político en asuntos forestales, tales como la lucha contra la desertificación, la protección de los bosques, el manejo de las grandes cuencas hidrográficas, etc.; a intensificar y coordinar la investigación y la experimentación, la formación, el intercambio de informaciones y la cooperación en todas las disciplinas que concurren a la gestión sostenida de los ecosistemas forestales; a reforzar la acción y la coordinación de las organizaciones internacionales involucradas; a integrar sus propias conclusiones y recomendaciones en el proceso de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo convocada en Río de Janeiro en 1992 y en las negociaciones sobre la biodiversidad y los cambios climáticos, bajo la égida de las Naciones Unidas; a reforzar la cooperación internacional, en el marco del Programa de Acción Forestal en los Trópicos (PAFT), de un PAF Mediterráneo y de otros programas futuros; a sensibilizar e informar al público con vistas a una mejor comprensión de las cuestiones forestales; a prever modalidades de seguimiento de sus recomendaciones; y a invitar a la FAO a informar sobre éstas a las instancias intergubernamentales, así como al XI Congreso Forestal Mundial. Undécimo, celebrado en Antalya, Turquía del 13 al 22 de octubre de 1997 El lema general del Congreso fue “La actividad forestal para un desarrollo sostenible: hacia el siglo XXI”. El programa técnico del Congreso comprendió las siguientes grandes esferas de análisis:
El programa del Congreso presentó 38 temas para debate, cada uno de ellos sustentado en una memoria especial y el conjunto de todos ellos por unas 1.200 memorias voluntarias. Hubo ocho reuniones plenarias y 43 reuniones técnicas. Además, en relación con los temas de éste, se realizaron tres sesiones auxiliares previas, una sesión ministerial oficiosa, alrededor de 30 sesiones complementarias y otros actos especiales. Asistieron al Congreso más de 4400 participantes de 145 países, que representaban a la comunidad científica, gobiernos, organizaciones internacionales, organizaciones no gubernamentales (ONG) y el sector privado. La Declaración de Antalya manifestó su preocupación por la discrepancia entre el impresionante avance en el desarrollo de conceptos y herramientas, programas nacionales, tratados mundiales y regionales y diferentes asociaciones entre gobiernos y organizaciones internacionales, y la constante y alarmante tasa de deforestación y degradación de recursos forestales, llamando a armonizar las necesidades del planeta y de sus habitantes, con el potencial de los bosques, para realizar un aporte vital a este respecto, mediante apropiadas estrategias políticas, institucionales y de gobierno en el sector forestal y como contribución al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas y otros objetivos acordados en el ámbito internacional. El Congreso pidió a la FAO que presentara una evaluación del avance de las estrategias delineadas en el Congreso siguiente. Duodécimo Congreso Forestal Mundial, celebrado en Québec, Canadá del 21 al 28 de septiembre de 2003 El lema central del Congreso fue “Los bosques, fuente de vida”. La temáticas analizada por el Congreso se desarrolló en torno a los siguientes aspectos:
Se recibieron 1.036 memorias voluntarias, 32 documentos preparados por encargo y 456 carteles, llegados de todo el mundo. El programa técnico se estructuró en torno a 10 sesiones plenarias, 38 sesiones temáticas, varias sesiones de presentación de carteles y 115 actos paralelos. Innovativamente, en relación a los congresos anteriores, se celebraron 10 reuniones eco-regionales seguidas de mesas redondas y seis foros abiertos. Se dieron cita en él más de 4 000 personas de 137 países. La Declaración Final hizo un llamado para que, se formulen y difundan metodologías de evaluación, notificación y gestión de toda la gama de productos forestales; se propugnen medidas para gestionar los bosques, intensificar las actividades de restauración y rehabilitación del paisaje para sostener los medios de vida, aumentar la cubierta forestal, mejorar la diversidad y funcionalidad biológica y minimizar el impacto de especies exóticas invasivas; se estimulen las asociaciones para la cooperación en las que participen mujeres, propietarios de bosques, pueblos indígenas, organizaciones no gubernamentales, comunidades locales, la industria y organismos públicos. El Decimotercero Congreso Forestal Mundial, se celebrará en Buenos Aires, Argentina entre el 18 y el 23 de octubre de 2009 El lema central de este Congreso es el “Desarrollo Forestal - Equilibrio Vital” El Congreso abordará las perspectivas social, ecológica y económica del manejo forestal sostenible en el contexto local, regional y mundial. El Congreso incluirá disertaciones, conferencias, mesas redondas, eventos paralelos y exposiciones en torno a los siguientes temas principales:
Importancia y objetivos generales de los Congresos Forestales Mundiales Sería, sin duda, poco aceptable esperar que los Congresos Forestales se realicen con el objetivo de dar solución a todos los problemas silviculturales que se han previsto y discutido en los diversos congresos hasta ahora realizados. Sin embargo, los Congresos, en sí mismo, representan un hecho significativo de una acción internacional continua, encaminada a influir y estimular la reflexión y análisis de factores, condiciones, técnicas, metodologías y, hasta posiciones, pensamientos o ideas relativos a la situación de la silvicultura mundial, contribuyendo a crear conciencia y a revisar y/o formular nuevas formas de acción técnica, científica o de políticas en el marco del sector forestal. Es también posible esperar de éstos una orientación respecto a la acción internacional que conviene adoptar en materia silvicultural ó una reflexión global competente y meditada que pueda servir de base al desarrollo del sector forestal mundial. Pueden, asimismo, aportar indicaciones respecto a los medios más efectivos para coordinar las acciones internacionales en aspectos técnicos y de políticas que pueden seguir las organizaciones nacionales e internacionales en los aspectos silviculturales y que puedan contribuir adecuadamente al progreso general de la humanidad. El valor y la utilidad de los Congresos Forestales Mundiales descansa, además, en la oportunidad que han ofrecido a los silvicultores y tomadores de decisión del sector, de todas partes del mundo, para examinar y exponer sus convicciones y experiencia, dialogar e intercambiar impresiones e ideas y a ampliar sus horizontes, mediante la exposición de problemas comunes y/o distintos. Más aún, si se considera que el desarrollo forestal es hoy, más que nunca, un asunto de crecientes implicaciones internacionales. El incremento de los intercambios de conocimientos y de personas en el sector forestal no sólo representa un beneficio para todos los países, sino en especial para aquellos países con menos desarrollo en este sector, porque la difusión de los avances científicos y técnicos, y los contactos humanos, contribuyen al mejor equilibrio mundial y permiten, informar mejor y en forma más apropiada a la opinión pública de lo que se hace, por qué y cómo en este sector. Si bien, los Congresos no tienen competencia para juzgar los objetivos políticos, económicos y sociales de cada país participante, en su calidad de asambleas extraordinarias, ampliamente representativas de muchos países y de muchas esferas interesadas en los bosques, contribuyen, continuamente, a hacer un llamado público global para tener una mayor atención sobre éstos, a fin de que estos recursos puedan contribuir simultáneamente a elevar los niveles de vida de los pueblos y a proveer con efectividad sus múltiples beneficios. Por último, los Congresos pueden contribuir a determinar claras líneas de acción que puedan servir como directrices para, formular políticas nacionales, proporcionar incentivos y orientación a los sectores público y privado, y promover la cooperación internacional en materia de silvicultura, así como a contribuir, simultáneamente, al progreso social y a la conservación de los recursos naturales, a nivel interregional, regional y nacional. Sin lugar a dudas, los Congresos a seguir continuarán a promover el intercambio internacional, fruto de nuevas investigaciones y colaboraciones, así como a una mejor comprensión de los ecosistemas y de las técnicas de silvicultura para el desarrollo sostenible en el siglo XXI. ¹ Por Manuel Paveri A. basado en información obtenida a través de Revistas Unasylva de FAO. Junio 2008
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CFM2009 - XIII CONGRESO FORESTAL MUNDIAL - 18 AL 23 DE OCTUBRE 2009 PASEO COLÓN 982 – ANEXO JARDÍN – C1063ACV - BUENOS AIRES - ARGENTINA |
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